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LA COMUNICACIÓN Y LA CULTURA, SEGÚN JESÚS MARTÍN BARBERO

Español de nacimiento, Jesús Martín Barbero vivió en Colombia desde principios de los años sesenta. Con más de ochenta años, el filósofo falleció este fin de semana debido a complicaciones ocasionadas por el Covid 19. Durante parte de su vida, el teórico de la comunicación, dedicó una parte importante de su trabajo a analizar el papel que jugaban los medios de comunicación en América Latina.

Entender el trabajo de Jesús Martín Barbero en el campo de la comunicación, implicó en su momento, proponer una mirada que abordara tal fenómeno desde el ámbito de la cultura. Tal perspectiva, ya había sido planteada desde distintos entornos, como la escuela de Frankfurt y la de Birmingham.

Así a finales de la década de los sesenta y principios de los setenta, la generación pionera de la llamada escuela latinoamericana de comunicación, centraba su atención, en una perspectiva economicista crítica de los sistemas informativos, los cuales, consideraban que tenían un potencial que desperdiciaban, poniéndolo al servicio de los intereses de los grupos hegemónicos, en lugar de coadyuvar a la generación de un sentido nacionalista que pudiera forjar una atmósfera de cambio enfocada en mejorar las condiciones de vida de los latinoamericanos.

Tal perspectiva teórico conceptual empezó a cambiar paulatinamente, a partir de la década de los ochenta, cuando se empieza a incorporar la cultura a los estudios de comunicación masiva en América Latina. Así autores como Jesús Martín Barbero, empezaban a proponer que, para construir una perspectiva más amplia de los estudios de comunicación, esta tendría que ser entendida no solo como parte de la cultura, entendiéndola en abstracto, sino de procesos culturales, que a su vez se vinculaban con otros procesos sociales como la política, el consumo, la historia, las narrativas y la vida cotidiana.

Esto es, para entender tal idea de cultura, cabría mencionar en primera instancia, que se proponía entenderla como un proceso, que en primera instancia implicaba separarla del entorno del mundo de lo natural o de la no cultura. La cultura entonces, tendría que considerarse creación humana, conjunto de elementos simbólicos que son signos y símbolos, en donde se pasa del estudio de la cultura, al análisis de las culturas. Fenómeno que en primera instancia, insistimos, tendría que relacionarse a lo simbólico, que nos conecta directamente con la complejidad humana, vinculándola, a su vez, a la construcción de una identidad (que no termina de construirse pues es cambiante) y a un territorio en donde se asienta. Cultura que se inserta en una telaraña de significados, según describe Clifford Gertz (1992, 26) que constituyen lo social.

Así, desde la perspectiva de Jesús Martín Barbero, considerar a la comunicación como parte de la cultura, implica comprometer una mirada que pase del estudio de los medios masivos de comunicación, para centrar la atención en el análisis de las mediaciones. Esto significa repensar la relación entre tales medios, y los receptores, pero considerando que en medio hay algo que Jesús Martín Barbero llama mediaciones y que entiende como un espacio, no solo físico, sino más bien simbólico, entorno cultural fundamental, pues es en donde se estaría construyendo el sentido.

La propuesta entonces era clara pues habría que pasar del estudio de los medios, al estudio de las mediaciones, ya que resultaba fundamental trascender la centralidad que habían ocupado el análisis de los medios en el análisis de la comunicación y poner énfasis en las otras fases del proceso comunicativo, sobre todo en la recepción.

Entonces, la comunicación al igual que la cultura, tendría que ser considerada un proceso activo, cambiante, en donde se combinan las dimensiones de lo relacional, el intercambio, la resistencia y la negociación.

Así entendido el proceso comunicativo, la recepción, no es el punto final, ni culminante de tal proceso, sino el inicio de otras dinámicas, como las de significación, que son sociales e individuales al mismo tiempo, constantes y dinámicas a la vez.

Las mediaciones entonces serían espacios y momentos en los que se significa, pero en el que también se genera la acción, muchas veces comunitaria, política, acaso ideológica. Y es aquí, en donde la comunicación masiva y la cultura quedan ineludiblemente relacionadas, ya que su propuesta apunta a que la comunicación es una cuestión de cultura, y para estudiarla es necesario replantear el abordaje metodológico de todo el proceso massmediador, desde el lado de la recepción, del reconocimiento y la apropiación.

Así Jesús Martín Barbero, establece que (1987, p.178) introducir el análisis del espacio cultural no significa introducir un tema más en un espacio aparte, sino focalizar el lugar en que se articula el sentido que los procesos económicos y políticos tienen para una sociedad. Lo que en el caso de los medios masivos implicaría construir su historia desde los procesos culturales en cuanto articuladores de las prácticas de comunicación —hegemónicas y subalternas— con los movimientos sociales.

Acaso, en tal análisis, para ser precisos, se tendría que considerar que en el paso de los medios a las mediaciones, habría que diferenciar estas últimas de las mediatizaciones, propias de los medios masivos de comunicación, que son la mayoría de las veces, sistemas informativos, que en realidad generan procesos no de comunicación, sino de difusión de información con intereses que obedecen al campo de lo político y lo económico y que terminan proponiendo modelos relacionales unilaterales.

No obstante, Jesús Martín Barbero, nunca quitó el dedo del renglón y siempre consideró valiosa la relación que se estaría generando entre los mensajes emanados de estos sistemas informativos o medios masivos de comunicación y los receptores. Además vale la pena destacar su perspectiva amplia y compleja de la cultura, proponiendo pensar lo masivo, desde lo popular, insistiendo en que la cultura de masas no puede ser reducida a lo que pasa a través de los medios de comunicación, sino como un espacio que genera nuevas condiciones de existencia y de lucha.


REFERENCIAS

Martín Barbero Jesús. 1987. De los medios a las mediaciones. Comunicación, Cultura y Hegemonía. Barcelona. Ed. G. Gili.

Gertz, Clifford. La Interpretación de las Culturas: Ensayos Selectos. Nueva York. Basic Books.

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