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INTERNET ANTES DE SER INTERNET

En la relación que cada persona establece con cualquier sistema informativo, está implícita la idea de que cada contacto significa un involucramiento con un entorno muy particular al que se accede por ejemplo, al leer un periódico, entrar a una sala cinematográfica o bien al sintonizar la radio o la televisión.


La relación hombre-tecnologías de la información y comunicación (tics) se caracteriza por ser episódica, lejana y en donde los roles de generador y receptor de contenidos están más o menos trazados. Esto es, la interacción hombre-tic´s esta mediada por la idea de que son una especie de versión potencializada del hombre que perfecciona alguna función fisiológica humana como la vista, el oído o la memoria. Interacción que no podría darse, sino a partir de pensar a los medios, como lo señala Marshall McLuhan (1964), como extensiones del ser humano.


Respecto a la relación con la computadora, para comprenderla tenemos que agregar el concepto simbiosis, que se empezó a usar en el mundo digital en 1960 cuando el psicólogo y teórico informático Joseph Carl Robnett Licklider lo propuso pensando en el papel que había jugado la computadora hasta esa época (reproduciendo la perspectiva McLuhiana de comprender la tecnología) y del rol que pensaba, podría llegar a jugar en el futuro.


En este sentido podríamos llamar a Licklider, el padre conceptual o ideológico de la computadora (idea que resultó fundamental para el posterior desarrollo de Internet), ya que en el fondo lo que propone es que la relación hombre-computadora sería distinta a la que lleva con otros sistemas informativos siempre y cuando se abandonara la idea de considerar a la máquina como un hombre mecánicamente extendido.


Antes de explicar la conexión simbiótica hombre-computadora debemos entender Internet a partir, ya no de una relación ocasional y lejana, sino a partir de la idea de que genera un vínculo con el hombre en un espacio tácito en donde, según Raúl Trejo Delarbre (2009, p.3) “el acceso se encuentra limitado por evidentes exigencias materiales y culturales (para navegar en la red hay que disponer de computadora, conexión y de cierto aprendizaje técnico), y en donde se puede considerar que Internet es una colección de espacios por definición abiertos al escrutinio y en muchos casos a la participación de quienes se asoman a ellos”.


Espacio que ahora se conoce como virtual y en el que Licklider imaginó que se podría generar la interacción cooperativa necesaria para constituir un vínculo asociativo. Desarrollo evolutivo que desde la década de los 60´s, se esperaba que pudiera surgir, de acuerdo a Licklider (1960, p.4) "para permitir que los hombres y las computadoras pudieran cooperar en la toma de decisiones y el control de situaciones complejas sin una dependencia inflexible de programas predeterminados". Posibilidad viable si se entendía, “a partir del concepto de simbiosis hombre-computadora en donde se genera un sistema de organismos diferentes que podían vivir juntos” (Licklider 1960, p.4),


Lo que proponía entonces era dejar de percibir a la computadora en relación con el hombre, como un reflejo potencializado, sino como parte de un sistema simbiótico que puede entenderse como una vinculación o convivencia entre organismos de distinta especie que interactúan para beneficio mutuo o de alguno de ellos.


Formas de inteligencia de distinto tipo (la humana y la artificial) que, se vislumbraba, podrían coincidir en un espacio en el que existiera la posibilidad de compartir tiempo con otras personas mediante la utilización de protocolos de acceso y de un lenguaje compartido. Sistema simbiótico que no existía hace seis décadas, pero que se veía como una realidad viable a futuro.


Muchos años tendrían que pasar para que la red de redes pudiera ser una realidad. Décadas en las que se tuvo que crear una tecnología que permitiera el intercambio de archivos entre computadoras a partir del uso de protocolos de acceso y de un lenguaje capaz de hacer viable la interacción entre hombre y máquina. No obstante, el desarrollo conceptual de la computadora, derivó en una primera perspectiva de Internet imaginada antes de su existencia, pero que se veía como una posibilidad, sobre todo gracias a la existencia de teóricos como Licklider.


REFERENCIAS

McLuhan, M. (1964). Understanding Media. The Extensions of Man. The MIT Press, Cambridge. Massachusetts.

Licklider, JRC. (1960). Man-Computer Symbiosis. IRE Transactions on Human Factors in Electronics. volumen HFE-1

Trejo Delarbre, Raúl. (2009). Internet como expresión y extensión del espacio público. Revista MATRIZes Vol. 2, No 2.

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